Los Juegos Olímpicos resultan ser el evento deportivo más antiguo registrado en la actualidad. Por ello su sistema es el que se puede tomar como mayor referencia para comentar sobre orígenes.

Su sistema de competición en los Juegos Olímpicos está basado en medallas que se ganan en cada disciplina deportiva con su respectivo sistema de clasificación. Los tres primeros lugares de los respectivos torneos obtienen medallas que son contabilizadas al final de todos los eventos.

El primer lugar es recompensado con una de oro, el segundo con la de plata y el tercero con bronce. Ese sistema de puntuación basado en medallas es lo que da tanta importancia a la dorada porque es la que mayor cotización da en la tabla.

A través de los años el diseño de las medallas de los Juegos Olímpicos ha cambiado hasta adaptarse a cada edición según el concepto del país donde se celebren. Pese a mantener una evolución, se han quedado algunas constantes para no perder la calidad como el uso del material.

La de oro se hacía primero de material macizo hasta 1912. Más adelante era plata recubierta con oro y en la actualidad es de plata chapada en este.  Sin embargo, según estatus de la Comisión Olímpica Internacional (COI por sus siglas) estas deben contener al menos seis gramos de oro puro dentro de su diseño para ser consideradas.

Diseño de las medallas de oro, plata y bronce

Fue en 1904 cuando los Juegos Olímpicos se celebraron por primera vez en los Estados Unidos, cerca del actual San Luis, que las medallas de oro hicieron su primera aparición. El segundo lugar ganó plata, y el tercero exhibió bronce. Desde entonces, todos los Juegos Olímpicos posteriores han utilizado estas tres variedades de medallas como premio. Sin embargo, es interesante observar que los Juegos Olímpicos no fueron el primer evento deportivo en los tiempos modernos en utilizar estos metales preciosos para las medallas, pero es sin duda el ejemplo más famoso.

Han incluido sin embargo a lo largo de su historia metales no preciosos, como el vidrio y la laca.

A través de los años el diseño de las medallas de los Juegos Olímpicos (en todas sus variantes, incluyendo los de Invierno, Paralímpicos y de la Juventud) ha cambiado hasta adaptarse a cada edición según el concepto del país donde se celebren.

Pese a mantener una evolución, se han quedado algunas constantes para no perder la calidad a través del tiempo.

Desde Amsterdam 1928 se estandarizó el contenido del grabado en las medallas incluyendo en la mayoría de las veces en su parte frontal a Niké (o Nice), la diosa de la victoria dentro de la mitología griega junto a los datos de la edición deportiva. Por su otro lado desde un deportista cargado en hombros hasta los símbolos identificativos de cada competición.